¿Quiénes somos?

Las Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús somos un instituto religioso que nace para calmar la sed de Cristo y como un nuevo Pentecostés derramando Luz y Gracia sobre el viejo tronco del Carmelo de Santa Teresa y dando lugar a un brote nuevo, joven, pujante: un nuevo Carmelo según el Corazón de Cristo.

samaritanas
En ningún momento renunciamos a nuestra identidad de Carmelitas, de hijas de Santa Teresa, pero con un matiz propio de vivir profundamente enamoradas del Corazón Eucarístico de Jesús. Somos llamadas y nos sentimos en todo momento, hijas de Santa Teresa, hijas de Santa Teresa “en espíritu y verdad”, tal y como Jesús le pidió a la Samaritana; hijas de Santa Teresa según el Corazón de Cristo y para saciar la sed de Cristo y que –al mismo tiempo– saciamos la propia sed de amar y ser amadas bebiendo de ese manantial del que brota agua viva, que es el Costado Abierto, por el que vivimos continuamente asomadas a la intimidad de Dios, entregadas a la contemplación de su Corazón, para –en un intento de comprender el Amor de Dios– entregarlo a la humanidad.

Nos sabemos poseedoras de tres “títulos” irrenunciables e inseparables los tres, por este orden: 1º Esposas de Cristo, 2º Hijas de la Iglesia, 3º Hijas de Santa Teresa.
Nos sentimos llamadas a entregar nuestras vidas derramándolas como agua para aliviar la sed de Cristo, aceite para la lámpara que le alumbre y bálsamo para ungir las heridas de su Corazón.
Nacemos desde un amor profundo al Carmelo y al espíritu de Santa Teresa de Jesús, a quien consideramos Nuestra Santa Madre. Pero asomadas a la intimidad abierta del Señor, que es su Corazón, lo hemos contemplado desde otra perspectiva y nos hemos sentido llamadas a vivirlo de otra manera diferente, que entendemos como una llamada dentro de la llamada. Hay varios aspectos o matices, claramente definidos, que nos diferencian de las Carmelitas Descalzas y que no se hayan presentes en ninguna de las dos Constituciones (1990 y 1991) que la Santa Sede aprobó para ellas.

1. Intensa vivencia de la espiritualidad del Corazón de Jesús.

2. Adoración de la Eucaristía en Comunidad.

3. Actitud de acogida a las personas que se acerquen al monasterio y testimonio de vida.

Este último aspecto del nuevo carisma es lo que nos motiva fundamentalmente a la hora de ofrecer esta POSADA SAMARITANA que la Providencia nos ha mostrado en Valdediós.

Conócenos mejor visitando nuestra web:  www.carmelitassamaritanas.es